Empieza con algo útil

Un buen producto comienza con una acción útil. Elige algo que una persona necesite hacer y crea una experiencia clara de principio a fin.

Facilita el primer paso

Ofrece un lugar para comenzar. Una nota, un archivo o una invitación pueden ser suficientes para que un espacio de trabajo sea útil.

Construye con tu equipo

Mantén el trabajo compartido en un espacio de equipo. Invita a las personas y dales el acceso que necesitan.

Sigue aprendiendo

Observa dónde aparecen las dificultades. Mejora el flujo antes de agregar más pantallas.